El Perú es un país con una gran diversidad de recursos tanto naturales, como de conocimientos tradicionales, lo cual ha generado que se convierta en un mercado atractivo para la explotación de estos y lo que ha traído a su vez la llegada de la biopiratería.
Cabe mencionar que la biopiratería es considerada como una práctica mediante la cual investigadores o empresas utilizan ilegalmente la biodiversidad de un país y los conocimientos colectivos de un pueblo indígena o campesino para realizar productos y/o servicios sin otorgarles algún beneficio a sus creadores o innovadores.
Asimismo, dentro de la Comisión Contra la Biopiratería se vienen monitoreando 69 recursos genéticos, de los 30,000 con los que cuenta el Perú, de los cuales ya se han identificado 18 casos de biopiratería, siendo resueltos hasta el momento siete.
La comisión nacional contra la Biopiratería se encuentra adscrita a la presidencia del Consejo de Ministros y está conformada por representantes de las siguientes instituciones: Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual INDECOPI, ministerio de Relaciones Exteriores, ministerio de Comercio Exterior y Turismo, Consejo Nacional del Ambiente, PROMPEX, INRENA, Instituto Nacional de Investigación y Extensión Agraria, Centro Internacional de la Papa, Centro Nacional de Salud Intercultural, Comisión Nacional de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (CONAPA), Asamblea Nacional de Rectores, Sociedad Peruana de Derecho Ambiental e Instituto Peruano de Productos Naturales. (Monchi).
“Son 18 casos los que se han identificado por ahora, pero de hecho que hay muchos más, lamentablemente en estos momentos no podemos estimar cuántos son porque el monitoreo es todo un proceso que requiere de mucho tiempo y dinero”, manifestó Jaime Miranda, presidente de la Comisión Nacional Contra la Biopiratería.
Los casos que han sido detectados se encuentran principalmente en países como Japón, Estados Unidos, Corea y Francia, siendo los principales recursos biopirateados, la maca, sacha inchi y el camu camu.
“Uno de los casos más complicados que hemos tenido es con una empresa francesa que estaba utilizando el sacha inchi para un producto cosmético y a la cual, de acuerdo a una normativa francesa se le otorgó una patente para que pueda seguir utilizando este producto. Luego de algunos meses y después de una serie de conversaciones y comunicaciones esta empresa renunció a la patente y es que ahora las compañías, principalmente europeas, no quieren tener problemas de este tipo, pues les quitan prestigio”, comentó.
Miranda manifestó que en muchos casos no es recomendable otorgar la patente de un recurso, pues aseguró que la empresa puede utilizar esto como una forma de explotar de manera monopólica dicho recurso.
Sobre este tema, Miranda opinó que no se puede dar un estimado de cuánto pueden ser las pérdidas que se dan, pero lo comparó con el dinero que se pierde al piratear a Microsoft.
“Los propietarios de los conocimientos tradicionales están estudiando, descubriendo cosas y si se deja que libremente venga cualquiera y se lleve entonces los dueños se quedan sin patrimonio y esto es algo que no se puede contabilizar”, agregó.
El director general de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Francis Gurry, manifestó que desde hace más de diez años se encuentran trabajando en el tema, pero que hasta el momento no han logrado los avances esperados.
“Creo que los países desarrollados tienen que llegar a entender cuál es la importancia de este tema, ya que no es otra cosa que la violación de las normas que se han establecido para la protección de estas áreas por eso es importante lograr la aprobación de las normas y tenerlas implementadas”, manifestó.
Asimismo, indicó que el Perú es el único país que ha constituido una comisión capaz de determinar cuales son los lugares donde más ocurre este tema y han podido detectar casos que han sido solucionados.
“En otros países no tenemos organismos semejantes y eso es algo que hay que saludar, porque de esa manera se demuestra el interés de este país por cuidar lo que les pertenece”, agregó.
El representante de los empresarios ante la comisión, José Luis Silva, indicó que los siete casos que se han resuelto hasta el momento se han hecho sin ningún aporte económico por parte del Estado, por lo que pidió al Consejo de Ministros solicite un presupuesto para combatir el problema.“Un país cercano a nosotros invirtió US$ 12 millones y logró solucionar un caso, nosotros con cero de inversión resolvimos siete, entonces hay que imaginarse todo lo que podríamos hacer si tuviéramos esa cifra, es decir que podríamos resolver los casos restantes y descubrir nuevos”, añadió.Silva manifestó además que actualmente se habla de la piratería norte su, sur norte, es decir que mientras los países de América del Sur piratean software, videos, música, entre otros artículos a los del norte, ellos persiguen recursos genéticos y conocimientos tradicionales.“Además se estima que mas o menos la biopiratería es cinco o seis veces más rentable que la piratería”, añadió.
Normativa que protege los conocimientos tradicionales y recursos genético Dentro de las normas nacionales se encuentran: Ley 28216: Ley de Protección al Acceso de la Diversidad Biológica Peruana y los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas3Ley 27811: Ley que establece el régimen de protección de los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas vinculados a los recursos biológicos.3Ley 26839: Ley sobre la Conservación y aprovechamiento de la diversidad biológica.3Ley 28477: Ley que declara a los cultivos, crianzas nativas y especies silvestres usufructuadas, patrimonio natural de la nación.3Reglamento de Acceso a los Recursos Genéticos. 3 Ley 29316: Ley que Modifica, Incorpora y Regula diversas disposiciones a fin de implementar el Acuerdo de Promoción Comercial Suscrito entre el Perú y los Estados Unidos de América.
Actualmente se presentan al año 1,600 solicitudes de patentes, de las cuales sólo el 50% son aceptadas luego de una rigurosa evaluación. Asimismo, de esas 1,600 solicitudes el 5% pertenece a peruanos (4% son de Lima y 1% de provincia).
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